Yo a Fontanarrosa lo quería. Nunca lo conocí, creo que nunca estuve cerca y seguramente no me hubiese animado a hablarle si me lo cruzaba en la calle.
Pero al “Negro” lo quería y que se haya ido me duele, me molesta y me hace putear absurdamente un poco a este mundo que esta empeñado en llevarse a la buena gente.
No me voy a poner a hablar de su obra, de Inodoro, de sus cuentos o sus historietas. No me voy a poner a contar cosas sobre su vida, sobre su enfermedad o sobre cómo lo encontró la muerte.
Para los que nos gusta leer, para los que nos gusta escribir, para los que nos gusta el fútbol, para los que nos gusta el humor y sobre todo, para los que nos gusta la sencillez de los grandes, hoy se fue uno de los nuestros. Y eso duele mucho.
Roberto Fontanarrosa
1944 – 2007








